viernes, 15 de diciembre de 2017

diciembre 15, 2017


Paciano Padrón | @padronpaciano  

Este ya inminente 2018 es el primer año de la reconstrucción nacional, del inicio del cambio, no para volver a ser lo que antes fuimos, sino para apuntar más adelante, hacia una sociedad profundamente democrática y libre, donde todos seamos ciudadanos,  ejerzamos nuestros derechos y cumplamos nuestras obligaciones, con un Estado inclusivo y promotor del desarrollo. Sueño con un país de propietarios, donde todos tengamos acceso a los bienes y estemos engranados en un proceso activo y positivo de estudio y producción. Para allá vamos.  El tiempo de este régimen se agotó.
En Venezuela y el mundo, numerosas organizaciones privadas y públicas, académicas y de reflexión, estudian el caso venezolano, formulan y hacen propuestas para el cambio. A comienzos de este mes de diciembre, en el sur de Florida, se realizaron dos eventos importantes. En Urbe University, en Doral, bajo convocatoria de VENAMERICA,  efectuamos el Coloquio “Hacia un Estado efectivo”, y cuatro días luego, en la Universidad de Miami, convocado por Barnett Capital Advisors y coordinado por la politóloga Mercedes Elena Bello hubo un interesante encuentro con Gerver Torres, quien disertó y discutió con los participantes sobre “Venezuela hacia la reconstrucción nacional”. Me llamó la atención la coincidencia de las reflexiones en ambos eventos. Menciono ahora una docena de tips, abordados en esos dos escenarios. La coincidencia permite pensar que las reflexiones van bien encaminadas.

  1. No debe perderse ni un ápice de la catástrofe venezolana. Estamos obligados a aprender de esta historia de errores y fracasos.
  2. La política debe dignificarse, reivindicarla y legitimarla es el objetivo.
  3. Alcanzar un gran acuerdo nacional que integre no solo las fuerzas políticas de la alternativa democrática, sino la valiosa sociedad civil. El sector privado jugará rol protagónico con un Estado promotor.
  4. Debe producirse la redistribución masiva del poder, fin de la centralización.
  5. Es imperativo adoptar una narrativa eficaz. Frente al cuento de la revolución, la narrativa de la reconstrucción nacional.
  6. Las políticas públicas deben asumir una visión de largo plazo.
  7. Convertir la inclusión y el bienestar general como norte de las políticas públicas.
  8. Es imperativo disminuirle el tamaño al Estado venezolano y hacer crecer la ciudadanía. Desestatizar la sociedad venezolana y retirar el Estado de los espacios que no le son propios, dándole vida a la sociedad civil.
  9. Institucionalizarnos y desmilitarizarnos es indispensable. Tenemos que darnos orden y normas. Fortalecer las instituciones es sembrar democracia. Los militares a sus cuarteles, a cumplir su misión.
  10. “Ciudanizarnos” expresó Gerver Torres, en palabra dicha por él, y que manifiesta mucho; en otros términos dijimos hacer de cada venezolano un ciudadano, conocedor y defensor de sus derechos, cumplidor cabal de sus obligaciones. 
  11. Es tiempo de pensar y actuar como un país post-petrolero, no mono-productor. No obstante, por supuesto, hay que reinventar la petrolera estatal, y en VENAMERICA el equipo que coordina Horacio Medina, tiene estudios de probada factibilidad de elevar la producción en 200 mil barriles diarios el primer semestre, y en 500 mil en el primer año.
  12. Lo importante no es dónde estamos, sino hacia dónde vamos. Al virar el rumbo con destino claro, renacerá la esperanza y comenzará a amanecer. La esperanza es la fuerza que mueve a los pueblos, transforma y cambia.
  13. Al ser estas mis últimas reflexiones del año que envío por este medio -ya que en mi oficina haremos la pausa que corresponde a Navidad y Año Nuevo, y volveremos el martes 9 de enero- quiero hacer llegar a todos una palabra de aliento: estamos por pasar la página. 2018 es el primer año de la reconstrucción nacional en Venezuela. Feliz Navidad y bienvenido Año Nuevo. Un abrazo para todos.