sábado, 13 de enero de 2018

enero 13, 2018

El escalofriante rostro del hambre está llevando a cientos de venezolanos a salir a las calles a para saquear las tiendas y los camiones de transportes, en una escalada de violencia que está obligando a los negocios que aún tienen productos a cerrar sus puertas y que en un breve espacio de tiempo ya ha de dejado una alarmante estela de muertos, heridos y detenidos.


Por Antonio María Delgado/

La desesperación ya había forzado a miles de venezolanos a hurgar regularmente en las bolsas de basura de las calles en busca de algunas migajas para comer, una práctica que se ha vuelto demasiado común en un país doblegado por la escasez y la hiperinflación.

Pero ahora el escalofriante rostro del hambre está llevando a cientos de venezolanos a salir a las calles a saquear las tiendas y los camiones de transporte, en una escalada de violencia que está obligando a los negocios que aún tienen productos a cerrar sus puertas y que en un breve espacio de tiempo ya ha de dejado una alarmante estela de muertos, heridos y detenidos.

En los primeros once días del 2018, Venezuela registró 107 casos de saqueo en 19 estados de la nación petrolera, dijo el viernes el Observatorio Venezolano de la Conflictividad Social.

Y las cifras de la ONG no incluyen los múltiples saqueos que se estaban produciendo el viernes en distintos estados venezolanos, que tuvieron que ser contenidos por vehículos blindados de la Guardia Nacional y que produjeron el arresto de decenas de personas.

Los saqueos están siendo acompañados por un elevado número de protestas emprendidas por ciudadanos desesperados por el hambre. Entre el primero y el 11 de enero, éstas han sumando 386 en todo el país, según datos preliminares del observatorio, ONG que presentará su informe formalmente el lunes.

“La desesperación, la impunidad y la grave crisis humanitaria que vivimos en Venezuela se sigue profundizando y está llevando a la gente a cometer este tipo de delito [los saqueos]”, comentó desde Caracas Marco Antonio Ponce, coordinador de la ONG.

“Esta situación sigue agudizándose en todo el país. Ante la imposibilidad de reponer los alimentos, ante la ausencia de importación de productos, y ante la ausencia de producción nacional, estamos viviendo una situación bastante crítica de escasez de los pocos productos que todavía tenemos en el país”, agregó Ponce.

Y la frustración va en aumento, ya que al no contar con posibilidades reales de atender el clamor de un pueblo hambriento, el único instrumento que el régimen de Nicolás Maduro ha estado empleando para enfrentar la situación ha sido la represión, en una tendencia que ha comezado a cobrar víctimas.