lunes, 5 de febrero de 2018

febrero 05, 2018


La economía está en el centro de los problemas del gobierno y sus burócratas. ¿Por qué? Porque efectivamente hoy la economía es la causa de mayor sufrimiento de los venezolanos, superando incluso a la inseguridad, y recordemos que no hay familia que no haya sufrido esta última en carne propia, un récord increíble pero muy cierto. La crisis económica venezolana tiene un solo origen: el gobierno. Ha sido completamente generada por el gobierno. Dieciocho años de chavismo abonados por más de “un millón de millones de dólares” han concluido en un desastre nacional.

Pero la economía es un cuero seco, territorio donde los errores se pagan y sus consecuencias son inocultables y muy serias: hiperinflación, devaluación, desabastecimiento y escasez, colas, penuria y vergüenza de ciudadanos literalmente en combate por un litro de leche o pan, enfermos sin posibilidad de ser tratados, desempleo y subempleo, desaparición de empresas y de la producción industrial y agrícola más elemental, pérdida irracional de divisas. ¿Es que acaso lo que quieren es una nación de mendigos? ¿Es eso? El gobierno ha logrado lo imposible: arruinar él solo al país.

Hoy en día todo el mundo tiene claro que tal ruina ha sido y es porque ese millón de millones de dólares se han despilfarrado, regalado y robado. Los hechos y las propias declaraciones oficiales confirman esto. Escriba un 1 seguido por 12 ceros y luego piense todo lo que ha podido hacerse con tal cifra de $, para que comience a percibir el tamaño de la injusticia cometida por una pequeña banda contra todos los venezolanos.

Los jóvenes venezolanos, cualquiera que cuente 30 años y no recuerda otros gobernantes, no tienen razones sino para condenar a estos “líderes” y sus encapuchados. Pero sepa el régimen que nadie perdona a quien maltrata a sus hijos. Un gobierno que se apartó de la Constitución que él mismo fabricó es cobarde. ¿Quién lo puso ahí para eso? Pero la economía no bastará para sacar al régimen, la política y la unidad opositora es indispensable.