domingo, 25 de febrero de 2018

febrero 25, 2018

Por: Paciano Padrón /


El calendario marca domingo el 23 de abril. Ese día, el más impopular, rechazado y brutal asesino que hayamos tenido como presidente en dos siglos de vida republicana, el que está matando de hambre y enfermedad al pueblo, podría ser reelecto por la vía del fraude absoluto, en unas elecciones que solo él puede ganar, de conformidad con las reglas que se establecen. Eso no ocurriría si lo hacemos salir antes, si antes pasamos la página del capítulo más negro de nuestra historia patria.

Afortunadamente la alternativa democrática -si bien más tarde de lo que me hubiera gustado - optó por no participar. Sería un craso error entender la no participación como simple abstención y separación del proceso. No debemos quedarnos de brazos cruzados y ver consumar el fraude, es decir, la prórroga por seis años más de esta situación inaguantable. El camino es de acción, de calle que no calle y de coordinación de pasos con la comunidad internacional, la que ha visto con claridad el daño que el régimen ha causado en nuestro pueblo, así como el peligro que implica para la región y el mundo el terrorismo y el narcotráfico internacional que manejan la situación venezolana, teniendo como arlequín a Maduro. Que no quede duda, Nicolás Maduro Moros es un títere del terrorismo internacional y de su alianza con el narcotráfico, respondiendo a intereses extranjeros que han invadido a Venezuela, de los cuales tenemos derecho a defendernos, y a expulsarlos de nuestro territorio.

El derecho internacional y la necesidad de garantizar la paz en el mundo, han permitido desarrollar el concepto de la injerencia internacional, para la intervención armada en defensa de un pueblo, cuando este se encuentre sometido a situaciones que lo dañan profundamente, que lo llevan a la disminución y a la muerte, con violación de derechos humanos y desprecio de derechos fundamentales de la persona. Es eso lo que ocurre en Venezuela.

El régimen se propuso como meta empobrecernos a todos, llevarnos a niveles de miseria, hambre y enfermedad, de forma tal que no podamos pensar en libertad y democracia, como hicieron en Cuba, que era uno de los países económicamente más próspero del continente. De lo que se trata es de ponernos a hacer cola tras cola para lograr comprar lo indispensable, en el intento fundamental de cada día: sobrevivir, lograr lo mínimo. El régimen trabaja para el empobrecimiento de todos, y ha tenido un éxito rotundo: la devaluación de la moneda y la alocada e incontrolable inflación nos han hecho a todos pobres de solemnidad.

¿Qué hace un padre de familia cuyos hijos tienen hambre y están enfermos, ante el ofrecimiento de manos amigas de suministrarles alimentos y medicinas? Por supuesto que recibirlos. Lo mismo haría un gobierno cuyo pueblo esté pasando penurias. Por ejemplo, el gobierno de Colombia que ha visto complicarse la situación económica y social por la multiplicación alocada de su población, producto del éxodo desbordado de venezolanos desplazados, ha pedido y acepta ayuda internacional. ¿Por qué Venezuela rechaza la ayuda internacional y niega la crisis humanitaria? Simple. Necesita y quiere el hambre y la enfermedad del pueblo, forma parte de su plan. La ayuda vendría a romper lo que ha logrado. El régimen necesita que mucha gente se vaya del país y que los que están afuera no retornen. Requiere que los venezolanos no tengan tiempo sino de ocuparse de lo primario, de comer y curarse, que no tengan tiempo de pensar en mañana, en futuro, menos aún de soñar con libertad y democracia.

Las condiciones están dadas para la injerencia internacional, para expulsar a los que nos han invadido, al terrorismo internacional y al narcotráfico, reganar la paz, la democracia y la libertad. Luego será tiempo de iniciar la reconstrucción de Venezuela y de abrir las puertas al progreso. Pueblo venezolano y comunidad internacional juntos.

El régimen de Nicolás Maduro está absolutamente agotado, su tiempo histórico feneció hace rato. Pasemos la página. Maduro tiene fecha: 23 de abril de 2018.

Abogado UCV, Doctor en Derecho (La Sorbona, París)
Profesor universitario, autor del “Manual del Orador”
E-Mail: pacianopadron@gmail.com. Twitter: @padronpaciano.

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