jueves, 8 de febrero de 2018

febrero 08, 2018


Johnny E. Mogollón E. |


El tirano Nicolás Maduro, unilateralmente, como el imbécil al que dejan jugando solo durante un partido callejero porque se cree el dueño de la pelota, firmó en rueda de prensa el documento leonino que propuso él mismo a través de sus emisarios y que fue rechazado por la delegación de la Mesa de la Unidad Democrática en Santo Domingo, en un acto que le dejó a los venezolanos un regusto entre el asco y vómito.

No le bastó el fracaso de la negociación, aparentando una normalidad que más bien se parece a la calma antes de un episodio esquizofrénico, se comprometió a cumplirlo. “Ahora, el acuerdo quedó establecido, aquí lo tengo, el mismo acuerdo que ayer firmó nuestra delegación y he dado la orden al ministro (Jorge) Rodríguez para que lo publique en todas sus formas, y lo voy a cumplir en todas sus partes (…) yo sí cumplo mi palabra”, señaló al firmarlo ante las cámaras de televisión, mientras el país lo veía, como solo puede verse a un hombre que ha perdido todo vestigio de coherencia pues si solo firmó una de las partes interesadas la palabra acuerdo, ahí, en esa frase, es tan vana, tan vacua, tan exánime, como la palabra inteligencia en la frase “inteligencia militar”.

De igual forma, haciendo gala de sus nada nuevos arranques de soberbia estupidez consumada, aprovechó la ocasión para reiterar su hipótesis paranoide de que la oposición está sirviendo de títere a intereses de Estados Unidos y Colombia, acusando directamente al diputado por Primero Justicia y líder de la comitiva opositora en República Dominicana de recibir órdenes directas “del imperio y sus lacayos”. Toda una bella pieza de la retórica política que podría aprenderse cualquier loro sin que ello implique una sola sinapsis y que, de alguna manera, le confirma a la humanidad que, definitivamente, hay gente que solo tiene mierda en la cabeza.

El lamebotas de Raúl Castro  indicó que su propuesta, avalada por sus congéneres procomunistas, Danilo Medina y esa escoria humana venida, convenientemente de la Madre Patria, es decir, Rodríguez Zapatero, fue rechazada por Julio Borges y los representantes de la MUD, luego de recibir una llamada de “sus dueños del imperio”. Bueno, todo ladrón juzga por su condición.

No obstante también comentó que ha dado la orden para que el acuerdo “se cumpla con todas las condiciones electorales” —propuestas por él mismo y que no representan ninguna garantía real para los venezolanos—, “que se cumplan todos los puntos del documento firmado por el presidente Danilo Medina”. Solo le faltó indicar si también giró la orden de generar los cheques para las bazofias de Medina y Zapatero.