domingo, 11 de marzo de 2018

marzo 11, 2018



Por Miguel Aponte ( @DoubleplusUT ) /


El régimen es experto en generar miseria y luego repartirla, es lo que ha hecho por 18 años, desperdiciando la mayor cantidad de recursos jamás recibida, con todos los poderes públicos secuestrados y luego de haber gozado y perdido la mayor adhesión popular que jamás nadie tuvo y, esperamos, jamás nadie volverá a tener. Hoy nadie puede ocultar que el régimen es el único culpable de crear la ruina económica con que después justifica medidas y controles cada vez más absurdos y costosos que no funcionan y no funcionarán pues son innecesarios en una economía sana e imposibles en una enferma.

Los chavistas -los jefes y su burocracia, se entiende- han privatizado todo. El país hoy, aunque ya por poco tiempo, les pertenece con la excusa de que así, en virtud del mito comunista de la eliminación de la propiedad privada, “pertenece a todos”. En realidad, abusan de los bienes comunes de la sociedad venezolana, usándolos en su muy privado provecho, sin autorización de sus legítimos dueños, los ciudadanos, usted y yo. Han usurpado lo privado y lo público; confundiendo y diluyendo su enorme irresponsabilidad e ignorancia tras consignas fracasadas, necrófilas e incluso completamente cursis y estúpidas.


La verdad es que los burócratas chavistas no tienen pensamiento económico, ni capitalista ni socialista ni ninguno y se niegan a pensar nada que se aparte de su única estúpida obsesión: controlar el país para siempre, aunque esto signifique matar de hambre y mengua a los venezolanos que sea necesario. No les importa Venezuela; por lo tanto, sólo les queda el cinismo, la repetición en el vacío, la magia, conejos de circo, como el petro y la trampa, como esa ANC y sus elecciones fraudulentas. Así las cosas, el régimen pierde la mentada guerra económica simplemente porque él la creó, es el único responsable: él la inventó. Pierde también la guerra política, pues con más del 80% de pobreza, ni siquiera con trampas podrá legitimar la miseria y la estafa que representa.

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