viernes, 23 de marzo de 2018

marzo 23, 2018


Enrique Meléndez /

El economista Leonardo Vera afirma que los episodios de hiperinflación ocurridos en las últimas décadas en América Latina han propiciado cambios políticos pero que cada experiencia ha sido única.

La afirmación la hizo el lunes una conferencia organizada por la Asociación Venezolana de Exportadores.

“Todas estas experiencias de hiperinflación en la región han catalizado algún cambio de tipo político; pero los resortes no han sido los mismos, pero la expresión de las sociedades, que quieren cambios de 180 grados es la de buscar sus propios mecanismos de llevarlos a cabo”.

Según Vera, no hay capital político ni fuerza represiva y hostil en el poder que pueda detener el descontento del huracán hiperinflacionario cuando no es exitosamente conjurado; que en ese rígido sistema regional las fórmulas terminan por promover algún cambio; que ese cambio varía y que cada experiencia ha terminado por crear sus propios resortes políticos, sociales e institucionales.



Episodios de hiperinflación en América Latina


Se refirió en la primera parte a los episodios de hiperinflación en el contexto de la América Latina: “Hubo hiperinflación en Bolivia en el año 1985, y simultáneamente en Argentina, Brasil, Nicaragua y Perú, y cada una de estas hiperinflaciones de algún modo fue estabilizada, pero no todas de la misma manera”.

Algunos casos de estabilización, agregó, fueron exitosos y otros no. En Argentina fracasaron algunos programas de estabilización – y aquí reconoció que no todo lo que venden los economistas es un buen producto. Otro caso que analizó fue Brasil, donde se ejecutaron varios planes, hasta que se impuso el que implantó Fernando Henrique Cardoso.

También se refirió a la duración de cada uno de los episodios de hiperinflación en América Latina. “El número de meses, que duró la hiperinflación, fue de dos a cincuenta y ocho”.

Dijo Vera que Nicaragua duró casi cinco años, porque el país estaba en una guerra, y el Estado, para financiar sus operaciones militares, lo hizo por la vía monetaria; emisión de dinero, y que eso hizo un prologando el proceso de hiperinflación.

“La inflación diaria puede oscilar entre 2 y 5,5%, según los casos vistos en la América Latina. Venezuela está más o menos en un 2%. Eso significa que los precios se duplican entre un rango de 13 y 35 días, y las monedas suelen quedar pulverizadas”.

A continuación comentó que durante dichos episodios, “ninguna de estas economías se dolarizó, aunque tuvieron nuevas monedas. Y en todas hubo un programa de estabilización”.

Al plantearse lo que nos pudiera pasar de ahora en adelante, Vera respondió que vamos a tener tasas de inflación mensual de 45%; de donde los precios se duplican cada 65 días o 55 días, dependiendo del nivel inflacionario; que mientras no exista un mercado cambiario funcional, el tipo de cambio paralelo va a seguir gobernando la economía como fuente única de información del ritmo de cambio de costos y precios, y como fuente de acceso al dólar.



El 2018 promete ser más difícil que el 2017


“Nada apunta a un mejoramiento de la oferta de divisas por el momento. El año 2018, incluso, promete ser más difícil que el 2017. No voy a entrar en esos detalles; pero ustedes saben que la producción petrolera del país se está desplomando. En promedio estamos perdiendo en los últimos doce meses 40 mil barriles por mes. Pero en los últimos dos meses mucho más que eso. Entonces, se está acelerando la caída de la producción”.

En consecuencia, para Vera, a pesar de que los precios petroleros sigan siendo favorables, si se sigue cayendo la producción a esta velocidad disminuirán los ingresos; con el agravante de que nuestros egresos en divisas van a ser muy exigentes este año; porque, no solamente, está la deuda de Pdvsa y la República, que se acumula, sino que en abril los bancos de desarrollo chinos van a comenzar a cobrar el principal de la deuda, que no hemos estado pagando.

“Esto va a representar unos tres o cuatro mil millones de dólares adicionales que vamos a tener que pagar este año. De hecho, ya estamos viendo lo grave que es esta situación; que no estamos pagando la deuda de la República y de Pdvsa. Por lo que tenemos una situación financiera, en cuanto al sector externo, muy delicada”.

Recordó el problema de las sanciones económicas que no nos permite refinanciar o reestructurar la deuda; es decir, un cuadro sumamente complicado cuyo resultado es que Venezuela ha quedado aislada financieramente, lo cual, a su juicio, es muy común en época de hiperinflación. Para poner un ejemplo, evocó el caso de la Alemania de la década de 1920; que es más o menos la situación que tenemos hoy en día en Venezuela; un país aislado financieramente al cual no le queda más remedio que acudir al financiamiento monetario a los fines de cubrir el déficit del sector público.

Consideró como muy difícil que el gobierno lleve adelante, en un ambiente electoral, un programa de estabilización y reformas profundas; por lo que, para Vera, el 2018 será un año de resistencia.

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