miércoles, 29 de agosto de 2018

agosto 29, 2018


Por Paciano Padrón /

Nos han vuelto leña el país, nos han humillado como pueblo y han matado de desesperanza a muchos, a otros con plomo, hambre o enfermedades curables no atendidas clínicamente o con la medicación requerida, han separado familias y nos han empobrecido a todos, y todavía aún no reaccionamos como pueblo, ni actuamos en consecuencia, los oficiales de la Fuerza Armada Nacional siguen callados, con silencio cómplice que los está condenando. Es tiempo de actuar, no hay gobierno legítimo en la República, el TSJ constitucional sentenció condena por corrupción a quien funge de presidente. ¿Seguimos aguantando el chaparrón, o actuamos? Ya basta, ya.

No hay que ser un economista o un avezado en esa disciplina, para concluir que el país está paralizado y sumergido en un proceso de constante deterioro. El PIB se ha contraído en 45% en los últimos cinco años, mientras que la inflación, según estimaciones de Fondo Monetario Internacional, llegará a un millón por ciento este año. Simultáneamente la producción petrolera, entiéndase la principal fuente de ingreso del país, cayó en 62% entre 2017 y 2018, y estiman los expertos que para enero de 2019, es decir para dentro de cuatro meses, la producción de petróleo habría caído a menos de un millón de barriles, estimándose la cifra en 750 mil. Este es el desastre en números grandes, que el común de los venezolanos no manejamos, pero lo que todos sí sabemos es que los ingresos no alcanzan y que luego del paquetazo, del madurazo mortal, todo cuesta más y la hiperinflación se  ha incrementado. Los aumentos salariales ya están neutralizados. Ya basta, ya.

Por supuesto que el gobierno tiene que echarle la culpa a alguien, hemos visto en estos días arremeter contra productores y comerciantes, responsabilizándolos de la inflación, obligándolos a poner unos precios que son económicamente insostenibles, y aplicándoles multas enormes, impagables, todo con el propósito de justificar el fracaso y seguir cerrando empresas. Ya basta, ya.

Lo cierto es que los productos regulados desaparecieron, acaparados por funcionarios del régimen que se enriquecen groseramente con la reaparición más tarde de estos en el mercado. Hoy es imposible que un productor o comerciante independiente, acapare montos significantes de un producto sin ser sancionado, dado el control brutal que sobre la producción y el comercio ejercen corruptos funcionarios que solo ven por su bolsillo. Son ellos quienes acaparan. Ya basta, ya.

La salida está en una reacción simultánea de los factores venezolanos, pueblo y Fuerzas Armadas, por un lado, con la ayuda humanitaria de países hermanos. Es verdad que desde el año pasado la opinión pública internacional está alerta al régimen castro-comunista de Venezuela, al que ha condenado constantemente, pero no ha habido la acción concertada necesaria. Agradecemos infinitamente la solidaridad y la ayuda recibida, pero nos atrevemos a pedir más. Aplaudimos al gobierno de Colombia cuando decide retirarse de UNASUR y en palabras de su presidente, Iván Duque escuchamos decir: “UNASUR es el más grande cómplice de la dictadura de Venezuela”. Agradecemos la preocupación de los presidentes Sánchez y Piñera, sin duda bien interesados en un cambio en Venezuela, no obstante consideramos un error de perspectiva lo que acaban de declarar: “Venezuela debe abrir un diálogo consigo mismo, entre venezolanos para encontrar la salida, sin injerencia directa de otros”. Eso estuvo bien antes, porque había que explorar el camino del diálogo, pero la realidad es que este régimen no responde a intereses venezolanos. Estamos invadidos y controlados por Cuba, Irán, Rusia y Bielorrusia, y como se sabe, el país está penetrado por el narcotráfico internacional, la guerrilla colombiana y el terrorismo. Esto no es cuento, no son palabras, es la realidad lacerante de un país sometido. Maduro es un arlequín que responde a quienes se creen dueños de Venezuela y actúan como tales. El diálogo hoy es una quimera. Ya basta, ya.

El régimen no van a salir con diálogo, creer eso es como imaginar a esta hora que la salida es electoral. Ni diálogo ni elecciones, la salida hoy pasa por la acción combinada de pueblo, Fuerza Armada y ayuda humanitaria internacional. El comunismo no va a soltar la teta de Venezuela hasta chuparle la última gota. Ya basta, ya.


E-Mail: pacianopadron@gmail.com. Twitter: @padronpaciano.
Abogado UCV, Doctor en Derecho (La Sorbona, París)
Profesor universitario, autor del “Manual del Orador”

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