viernes, 28 de septiembre de 2018

septiembre 28, 2018

Por Paciano Padrón  / 

Venezuela tiene hoy una sola salida: la protección internacional de su población. Estamos ante el exterminio del pueblo decretado por un Estado invadido por fuerzas extranjeras y organizaciones criminales, con la finalidad de sostener el control político del país, la explotación de sus minerales y el uso y abuso de su territorio por el crimen organizado. Los venezolanos requerimos protección, acción inmediata que permita de manera coercitiva darle asistencia humanitaria a la población hambrienta y enferma, restablecer el orden democrático y tomar rumbo hacia la justicia, la libertad y el desarrollo. Eso lo saben los países amigos, también la OEA y la ONU, de modo pues que epa, epa, no se hagan los locos.

Hablar de diálogo o de elecciones es extemporáneo e inútil, solo le permite ganar tiempo al régimen. Centrar la ayuda exclusivamente en la atención a los venezolanos en la diáspora, particularmente a quienes han llegado de manera masiva y sin recursos a Colombia, Ecuador, Perú y otros países amigos, no es la solución, si bien por supuesto agradecemos la ayuda a nuestros hermanos, pero eso no resuelve el problema  de fondo, cuya raíz hay que atacar, ponerle final al régimen criminal que no solo afecta a los venezolanos, sino que genera todo tipo de males a nuestros vecinos y a la comunidad internacional, ya que Venezuela es hoy no únicamente tierra invadida por Cuba, Irak, Rusia y Bielorrusia, sino que es territorio donde impunemente actúa el narcotráfico internacional, la guerrilla colombiana y el terrorismo.

¿Qué justifica la existencia de los Estados? Si los hombres nacemos libres y tenemos derecho a disfrutar a plenitud ese valor, ¿qué justifica la existencia del Estado que limita las libertades del ser humano? Por supuesto que lo justifica la defensa de los derechos humanos, para evitar que el hombre sea lobo del hombre, y que uno actúe contra otros afectándolos en sus libertades y demás derechos fundamentales. De modo pues, que debe haber tanto Estado como sea necesario, dicho de otra manera, tanta libertad como sea posible. Cuando el Estado venezolano se transforma en 20 años en el dueño y señor de nuestras vidas, se hace propietario de todo, aniquila la economía y nos quiere controlar hasta la manera de respirar; cuando pretende con un carnet dividir a la población entre los que supuestamente tienen derecho a todo (pero que tampoco alcanza para ellos) y los apátridas sin derecho a nada; cuando el hambre y las enfermedades aniquilan a la población y ya más de tres millones huyen de la barbarie, nuestro Estado debe ser intervenido por otros Estados en defensa de la población venezolana.

La responsabilidad de protección es uno de los principios que rigen las relaciones internacionales, basado en la necesidad de proteger a las poblaciones vulnerables, aquellas en las cuales se cometen crímenes de lesa humanidad, como es el caso venezolano.  Este principio de la responsabilidad de protección de los Estados sobre poblaciones de otros Estados, está basado en tres fuertes pilares: 1) La responsabilidad de los Estados de proteger a su propia población; 2) La responsabilidad de la comunidad internacional de ayudar a ese cometido; 3) La responsabilidad de actuar en caso de que un Estado no cumpla con su población. Este es el supuesto en el que estamos, el Estado venezolano no solo no protege a su población, sino que tiene una política de destrucción de su economía y empresas productivas, en procura de someter a la gente por hambre y enfermedad, de arrodillarla ante sí y mantenerla suficientemente ocupada en búsqueda de alimentos y medicinas, como para que no tenga tiempo de pensar en futuro y de actuar en política.

El líder de Polonia y Premio Nobel de la Paz, Lech Walesa, sostiene que “el caso de Venezuela es único, como el de los Nazis que también lo fue, Venezuela es un caso a estudiar en la historia a futuro, es un país que está secuestrado por un grupo de neo traficantes y terroristas. A mi parecer, no es una dictadura, porque no está regida por un solo líder, una sola persona. Es un Estado neo secuestrado por un grupo criminal. Así que más temprano que tarde, tendrá que ser intervenido por fuerzas de coalición internacional”. Epa, epa, no se hagan los locos.


E-Mail: pacianopadron@gmail.com  / Twitter: @padronpaciano.
Abogado UCV, Doctor en Derecho (La Sorbona, París)
Profesor universitario, autor del “Manual del Orador”


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