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miércoles, 28 de agosto de 2019

Ayudas macabras

Por Johnny E. Mogollón E./

Ayudas…

¿Cuántas veces hemos escuchado esa simple y aparentemente inofensiva palabra?
Antes ya lo hemos advertido, sin embargo, pocos saben el juego macabro que existe detrás de las ayudas. Sepa usted que en esta vida nada, en lo absoluto, es gratis, así que cada vez que desde el régimen del oprobio dicen “vamos a ayudarles con el problema de x o de y”, en realidad le están viendo a usted la cara de imbécil ¿No me cree?

Pues verá usted, ellos dicen “ayudaremos a solucionar el problema del aguas en la comunidad”, y usted, inmediatamente, asume tres cosas, la primera es que ello lo harán gratuitamente porque les sale del corazón, la segunda es harán hasta donde puedan o quieran en función de la gratuidad y la tercera es que cualquier esfuerzo hecho tendrá que ser objeto de agradecimiento, y aquí es donde está la malignidad de quienes hoy ocupan el poder político en Venezuela porque:

1. Todo lo que pueda hacer un ente gubernamental tiene un costo que usted mismo está pagando indirectamente a través de impuestos o renta petrolera por lo que ello no es una ayuda, es un servicio que está ordenando el ente y no quien dirige el ente, así que no es que le sale de su corazón, es su trabajo, usted a través del voto colocó a ese señor ahí para que le sirva, para que solucione.

2. El objeto de los entes públicos es solventar los problemas, solventarlos de fondo, corregir las fallas, y no solo hacer hasta donde puedan o quieran, de modo que, sabiendo esto y lo anterior, tenga entonces presente que la mediocridad de los pañitos calientes, es en el mejor de los casos una violación a la legislación y, por supuesto, una burla a usted.

3. Si usted le está pagando al director de un ente para que ejerza una función en el gobierno que le es obligatoria, lo peor que usted puede hacer es agradecerle, es estúpido hacerlo, es como aplaudirle a un cajero porque le dio su propio dinero, así de ridículo es.

Amigo, amiga, no permitas que estos delincuentes te vean la cara, confróntalos, protesta, hazles saber que eres tú quien manda.