lunes, 2 de diciembre de 2019

diciembre 02, 2019
Por: Johnny E. Mogollón E./
Este fin de semana fue quizá el más convulso de todo este año, dados los hechos políticos que han movido al sentir nacional durante estos días de desasosiego, de sentimientos encontrados y sin duda de una gran decepción en el seno del pueblo venezolano.

Lo que comenzó con el despido de Humberto Calderón Berti de la embajada de Venezuela en Colombia, hecho derivado del justo reclamo Calderón ante la corrupción desatada en el país neogranadino por parte de elementos del partido Voluntad Popular con el dinero que varios países reunieron para atender la crisis humanitaria, terminó explotando en la cara de Juan Gerardo Guaidó Márquez como una enorme bomba excremental que dejó ver, entre otras cosas, que el partido un nuevo tiempo a través de Manuel Rosales, también metió sus manos al erario de la nación a través de la empresa monómeros. Un entramado de corrupción criolla que no podía pasar por alto.

Como si esto fuese poco resulta que también varios diputados a la Asamblea Nacional, tal como lo venían denunciado Julio Borges y Carlos Paparoni, le pusieron precio a la dignidad de los venezolanos y la entregaron en forma de avales a varios enchufados para que no fuesen sancionados internacionalmente por lavado de capitales y otras fechorías, con sendos documentos apócrifos que no reposan en los expedientes correspondientes que lleva la asamblea nacional, todos ellos, por supuesto, liderados por el diputado Freddy “Perico” Superlano, también de Voluntad Popular.

A todas estas las señora María Corina Machado, impoluta y como si no fuese con ella sigue vomitando su peste en las redes pero eso sí, sin mencionar que la mitad de su franquicia política está en medio de esta trama de corrupción. El descaro parece no tener límites.

Hay que decirlo: No son todos los parlamentarios. Primero Justicia hizo lo correcto al denunciar la corrupción por parte de tres de sus diputados, horas después y obligado por la actuación de Primero Justicia, Voluntad Popular tomó medidas contra los diputados que se le salieron del redil, sin embargo, la respuesta de Guaidó, al Cucutazo, al caso Monómeros y a la trama de corrupción del Clap, ha sido sinceramente pusilánime, cualquiera, en su lugar, renunciaría.
Next
This is the most recent post.
Entrada antigua